Archivo del sitio

Nacho Domínguez: Visión periférica en baloncesto

935462_549850411732377_540381485_nNacho Domínguez Durán es un entrenador de baloncesto de Zamora que pasó unos años por Huesca entrenando en las categorías inferiores del CB Peñas Huesca. Esta temporada ha estado en Eslovenia de Erasmus y entrenando en categorías base del Olimpija de Ljubljana. Le pedí colaboración para Laboratorio de basket, y muy generosamente ha querido compartir con nosotros este trabajo sobre la visión periférica en baloncesto. Que lo disfruten.

Visión periférica en Baloncesto

            ¿Podemos entrenar la visión periférica? La respuesta es “sí” y no solo es que podamos, es que es un contenido indispensable a trabajar, si queremos elevar el nivel de nuestros deportistas.

            En baloncesto es muy importante trabajar este elemento debido a, como hemos dicho antes, el gran número de estímulos que aparecen (compañeros, rivales, etc); con lo cual: cuanto más entrenemos esta habilidad, más “sencillo” resultará que nuestros jugadores entiendan el juego

            Es cierto que, a pesar de que hay muchos estudios sobre visión, sobre la periférica no hay tantos, pero es un área en creciente desarrollo en estos últimos años

     Guerrero, en su estudio de 2001, el cual podemos encontrar en http://www.efdeportes.com/efd36/visual.htm, nos habla del valor del entrenamiento visual e identifica nueve principios sobre los que construir este traba

1. Principio de percepción activa y consciente del entrenamiento visual.”

 Con esto queremos decir que al realizar un entrenamiento visual, nuestros jugadores deben conocer los objetivos que perseguimos, para de esta manera ser capaces de mejorar”.

 “2. Desarrollo multilateral”.

                        Hace referencia al trabajo paso por paso, de una manera general a una manera específica, es decir, de un entrenamiento visual general, a uno específico de nuestro deporte y sus habilidades tecnico-tácticas.

            “3. Principio de especialización”

                        Como nos dice el nombre, debemos de aplicar este entrenamiento a las habilidades propias de nuestro deporte.

            “4. Principio de individualización”

                        Cada jugador es diferente y cada uno tiene sus propias necesidades. Como entrenadores debemos de entender esto y ser capaces de diseñar tareas específicas para cada uno de los casos que tengamos.

            “5. Principio de Variedad”

                        Para mantener el compromiso del deportista mediante la motivación, el entrenamiento deberá de ser variado, para no producir agotamiento, al trabajar una sesión tras otra en los mismos ejercicios.

            “6. Principio de modelación”

                        Al igual que el trabajo de técnica individual, debemos de adaptarnos al nivel de habilidad del deportista y plantearle objetivos que no sean ni demasiado fáciles ni imposibles, vuelve a cobrar importancia el principio de individualización.

            “7. Principio de progresión”

                        Si queremos que el desarrollo sea óptimo debemos ir paso por paso, aumentando de manera gradual “la carga y la intensidad del entrenamiento”.

            “8. Principio de continuidad”

                        Como en cualquier aprendizaje, para que este se produzca y se mantenga, debemos de trabajar de manera continuada.

            “9. Principio de acción inversa”

                        Como cualquier entrenamiento, si le ponemos fin, las habilidades trabajadas decrecerán en calidad.

            Para continuar, encontramos en los artículos de Quevedo y Sole: “Visión periférica: propuesta de entrenamiento,” y “Visión y deporte: hacia una metodología integradora. Un ejemplo en baloncesto”; estudios de los diferentes aspectos de la visión periférica, de su trabajo vamos a ver la descripción que hacen de los tres pasos básicos del entrenamiento visual:

–          “Entrenamiento visual general”

Siendo esta la primera fase, en la que daremos al deportista elementos de optimización de la visión para que opte a su máximo nivel de visión funcional (esto significa dotar al deportista de gafas o lentes de contacto)

–          “Entrenamiento visual específico”

Segunda fase, en la que trataremos de que el deportista mejore su habilidad visual en contexto de actividad física general para, gradualmente, integrar específicos elementos.

–          “Entrenamiento visual integrado”

El entrenamiento visual integrado hace referencia al entrenamiento de las habilidades específicas de nuestro deporte en el campo técnico, táctico, físico y psicológico, al que añadiremos el elemento de atención principal a la tarea visual, no al ejercicio en sí. El ejercicio principal de esta parte del entrenamiento es transferir el conocimiento adquirido a una situación real de partido.

TRES PROPUESTAS PRÁCTICAS:

Descargar archivo: Tres propuestas prácticas Visión periférica

Anuncios